Sobre mí
De la versión adaptada a la voz de verdad.

Soy Amelie. Pasé muchos años viviendo desde una versión adaptada de mí misma: la niña buena, la que no molesta, la que sostiene, la que sonríe aunque por dentro tiemble. Aprendí a encajar antes que a escucharme. Y, al mismo tiempo, siempre fui una aventurera nata: traviesa, curiosa, con una chispa que nunca terminó de apagarse.
Durante años viví en dualidad. Por fuera, la versión correcta; por dentro, una voz profunda que pedía espacio. Una voz honesta, libre, que no quería seguir sobreviviendo, sino empezar a vivir de verdad. Un día dejé de ignorarla.
Esa voz me llevó a abrir este espacio: un lugar para hablar desde la experiencia, desde la vulnerabilidad sin dramatismo, desde la verdad sin disfraces. Me encanta filosofar, cuestionar, mirar la vida con lupa y con humor. Mi deseo es abrir un camino donde otras mujeres puedan reconocerse, escucharse y descubrir que no están solas.
No creé este espacio para dar lecciones. Lo creé para que nos encontremos.
¿Por qué hago lo que hago?
Porque sé lo que pesa un silencio que se acumula en el pecho hasta volverse costumbre. Porque he visto a mujeres fuertes romperse sin hacer ruido. Porque entendí que la vulnerabilidad no es una grieta, sino una puerta. Quiero que ninguna mujer se sienta sola en su proceso.
Porque creo que las historias que callamos merecen un lugar. Porque la fuerza también vive en la ternura. Y porque cada mujer que se reconoce en otra, deja de sentirse sola.

El impacto de lo auténtico
Idiomas
Historias
Episodios
Mujeres alcanzadas
Lo que creo
Estos son los pilares sobre los que construyo cada palabra, cada episodio y cada espacio de encuentro.
Vulnerabilidad
No es debilidad, es nuestra mayor fuerza. Es el coraje de mostrarse sin armadura.
Autenticidad
Ser real es más valiente que ser perfecta. Aquí no hay máscaras.
Sororidad
Juntas sanamos lo que solas no podemos. El abrazo colectivo cura.
Mi camino
La semilla. En pleno confinamiento descubrí que había vivido años sin escucharme. Empecé a escribir.
La primera vez. Publiqué mi primera historia en redes. La respuesta fue abrumadora: cientos de mujeres se reconocieron.
El podcast. Nació "Esta sí soy yo" como espacio de conversación profunda, honesta y sin prisa.
La comunidad. Lo que empezó como un susurro se convirtió en un movimiento. Mujeres de 12 países comparten su verdad aquí.
¿Conectamos?
Me encantaría conocerte. Escríbeme, compárteme tu historia, o simplemente saluda.
Hablemos